lunes, 7 de enero de 2019

Las Calmas por Nueno


Con tantos excesos y descontrol estos días de Navidades apetece aprovechar que el lunes es fiesta para que nos de un poco el aire y estirar las piernas.

Al final nos juntamos Luis, Bea, José, Ivan, Marta y yo (Fede sólo vino a la parte culinaria). Decidimos subir a Las Calmas, pero en lugar de por Arguis por Nueno que es la cara sur, no había subido por este lado así que me pareció bien para hacer diferentes rutas y ver cómo es la subida por el Sur.

El sendero comienza al final del pueblo arriba, el coche se puede dejar en la entrada de Nueno, en el aparcamiento que hay. La excursión está perfectamente marcada en todo el recorrido así que es imposible perderse. La primera parte es muy árida, pero la verdad es que las vistas cuando mirabas hacía abajo estaban muy bonitas porque estaba todo como cubierto con una niebla que le daba un toque especial.

A lo largo de la subida nos encontramos los pozos de hielo de Las Calmas (antiguamente estos pozos de hielo servían para guardar el hielo y luego venderlo en Huesca, hoy en día resulta difícil pensar en esta profesión.

Uno de los pozos de Hielo de Las Calmas


Llegamos a un collado que indica a la izquierda Gratal y recto hacía Las Calmas. Si todo el camino habíamos ido solos en este punto nos encontramos con bastante gente, todos los que han subido andando por el otro lado (por Arguis) y un grupo también de ciclistas que habían subido por la pista. 
Este va a ser el punto más concurrido de toda la excursión. Desde aquí ya queda muy poco para la cima. Cuando llegamos nos encontramos un Belén en la cima y las vistas desde arriba nos dan una visión amplia de todo el pirineo y más en un día despejado como este. Firmamos el libro y para abajo que hemos reservado en La Olivera para comer (yo creo que por eso se animo tanta gente a la excursión, la motivación era ir a comer a La Olivera, jejejeje)

Gratal al fondo

Llegando a la cima de Las Calmas


Con el aire que hacía en Zaragoza y aquí en Guara un día buenísimo, hasta nos echamos las cervezas en la terraza. La comida como siempre muy buena y abundante, siempre da gusto venir aquí a comer.

La excursión son unas 4 o 4:30 ida y vuelta y un desnivel de unos 844+. A mi personalmente me gusta más la subida por el  pantano de Arguis, no me pillarán aquí en verano. Por el otro lado encontramos más vegetación y es más frondoso, de tiempo yo creo que es bastante parecido.

¡Ojala todos los lunes fueran así!





sábado, 29 de diciembre de 2018

Despidiendo el año: Pico Bacías (2.750)



Me apetecía terminar el año haciendo montaña y pisando nieve, crampones, piolet, vamos lo típico de invierno. Como este plan nos apetecía a varias, decidimos subir al Pico Bacías que ninguna habíamos subido y se encuentra en la zona del Balneario de Panticosa. Es un pico muy frecuentado en esta época para hacer esquí de travesía pero este año me parece que tendrán que esperar un poco más.

El desnivel del pico Bacçias es de 1.150 +, se sale desde el balneario de Panticosa donde las escaleras a la derecha que comienza la GR11 que lleva a Bujaruelo. La primera parte transcurre por un sendero que va subiendo en zigzag por un pinar. Esta zona nos la encontramos con hielo y a la bajada estará mucho peor. Una vez que salimos de esta zona ya es nieve y se puedan andar perfectamente, toda la senda está bien marcada porque es GR11. Destacar que durante toda la subida podemos ver enfrente la ascensión al Algas, Argualas y Garmo Negro.

Llegamos a los ibones de Brazato ( ibón superior) este lugar ya merece la pena para hacer una excursión, hasta aquí ya serían unas 2 horas y unos 800+. Es una buena opción para quien no se atreva/pueda a subir más arriba o cuando se tenga menos tiempo pero se quiera disfrutar de un paisaje de alta montaña. Nosotras aquí hacemos parada para hacer unas fotos y comer unos frutos secos.




Ibón superior de Brazatos


 Seguimos por la izquierda del ibón y una ve arriba ya nos ponemos los crampones, ahora hay que atravesar una zona más expuesta y hay bastante viento. Yo todavía no sé si pasaremos esa zona porque voy con Joyu y no tengo claro cómo pasará esa zona, desde donde nos ponemos los crampones no la veo muy segura y la nieve y hielo no está muy estable (es el problema de que no esté haciendo el frió ni nevando lo propio de está época). Comenzamos la zona que me parece más delicada y vamos con cuidado, se nota que hace días que no me pongo los crampones y además voy pendiente de Joyu, pasamos la zona y llegamos al  collado de Brazatos (2.580m), la vuelta ya veremos cómo la hacemos.

En el collado de Brazatos hay bastante viento también que levanta la nieve suelta y no deja ve nada, de echo las huellas se van enseguida. La subida al Pico Baciás se ve ya claramente, nos quedan desde aquí unos 200+.

La cima se ve lejos y hay una buena subida por todo sombra, ¡venga! ¡Vamos para allá! Joyu se lo está pasando genial en la nieve, pero empieza a estar molesto con las bolas de hielo que se le están agarrando en las patas y pezuñas y se para para intentar quitárselas. A ver si no nos cuesta mucho subir y nos da el solete en la cima. La subida aunque directa se hace bien, llegamos a la cima ¡Misión cumplida! La idea era haber brindado con una cerveza y unos bombones que había subido Rebeca por su cumpleaños, pero pega una ventisca que preferimos ver el paisaje, hacer unas fotos y e ir bajando.




Las vistas desde arriba son impresionantes, montañas y montañas nevadas, las nubes…Pico Bacías al lado de semejantes moles parece pequeño pero no deja de ser un pico alto que al lado de todos los tresmiles que tiene a su alrededor lo empequeñecen.
Hacemos la bajada por el mismo sitio, nos hemos quedado congeladas en la cima, así que tenemos ganas de llegar a la zonz del ibón donde ya no pega el viento y da el solecito.



Qué ganas tenía de hacer una excursión de este tipo. Y qué suerte haberla realizado con Estela, Rebeca y Ainara que se unía a nosotras en el ibón de Brazatos.  

¡No podía terminar de mejor manera el año!

sábado, 8 de diciembre de 2018

Laguna de Sariñena y sus grullas


Menos conocida  que la laguna de Gallocanta es la Laguna de Sariñena pero también es lugar de paso para gran cantidad de aves migratorias, entre otras las grullas, pero también garzas, gaviotas, aguilucho lagunero y muchas más, hasta 200 especies de aves diferentes se han llegado a catalogar.
Se encuentra en Huesca, en la comarca de los Monegros y es Zona de Especial Protección para las Aves (ZEPA). Cuenta con un centro de interpretación, esta vez no entramos porque hace unos años ya vinimos y lo visitamos. Si no ha cambiado pero resulto demasiado básico y muy enfocado al público escolar, creo que se le podría sacar más partido y ser un tanto más detallista, para esta zona este es uno de sus atractivos, debemos hacerlo lo más atrayente posible.

Hay algunas rutas alrededor de la laguna para realizar andando y en btt pero están un poco abandonadas, o al menos el día que nosotras estuvimos apenas se veía por dónde había que ir.
El espectáculo al atardecer es increíble y se puede apreciar como poco a poco van llegando bandadas de aves que se van dejando llevar por las corrientes de aire, son tantas que hacen figuras conforme van avanzando. Bajan hasta el agua para beber, se cruzan diferentes tipos de aves, nosotras como no distinguimos sólo vemos que  son diferentes, pero para cualquier entendido en aves y pájaros esto debe ser una fiesta (ya lo es para mí que no entiendo…). La llegada de grullas junto con los colores del atardecer son increíbles y bien merece acercarse una tarde o amanecer para contemplarlo y más si se vive cerca.
En invierno es destino de 12000 aves que invernan aquí y paso migratorio de unas 100000.
Existen también visitas guiadas para grupos, para ello se puede hacer llamando al biólogo responsable del centro de interpretación Ramiro Muñoz 607849963 o con el Ayuntamiento de Sariñena.

domingo, 21 de octubre de 2018

Punta Cochata y Pico Tarmañones



Excursión que me ha sorprendido gratamente, una ruta muy bonita, entretenida y no muy conocida. Puedo decir que no nos hemos encontrado con nadie en toda la excursión excepto con las vacas, alguna víbora y buitres.

Es una ruta “circular” que sale del final de Escarrilla antes de pasar el túnel en el mismo aparcamiento desde el sale la excursión de “El Saldo” y camino que se comparte bastante rato. Salimos y hace bastante fresco, tenemos unos 6 grados y hay un poco de pereza en el grupo, pero todo es ponerse.

El principio del camino está precioso, totalmente otoñal, diferentes tonalidades en las hojas de los árboles, el suelo lleno de hojas, un verde en las hojas y musgo especialmente intenso. La idea es hacer la excursión llegando hasta punta Calcines, de aquí a Tarmañones y si nos apetecía y había ganas a Punta Cochata.





Sorpresa, en el camino Marta casi se apoya en una víbora, no sabíamos que lo era, le hicimos fotos porque nos pareció muy rara y con la cabeza triangular y nos confirmaron que era una víbora. Todo el camino está muy bien marcado, lo que no sé de qué manera aparecimos ya en la base de Punta Cochata. Aunque Marta y Fede no veían claro lo de subir a este pico, la verdad es que parece infranqueable y que no se va a poder subir o que va a ser muy complicado, pero es muy sencillo y entretenido, tiene algunos pasos que te agarras con las manos pero todo sencillo y enseguida llegas arriba. Las vistas desde arriba impresionantes.

Subiendo a Punta Cochata

Punta Cochata

Vistas desde la cima

Bajando, pensamos en si vamos a ir hacía el pico Tarmañones o nos bajamos por el mismo lado porque igual se nos hacía tarde, pero una vez abajo, decimos: ¡venga que ya que estamos aquí! Está subida es campo a través, no vimos más que un mojón escondido entre la maleza y ya habíamos leído en algunas reseñas que había que subirlo campo a través, así que subimos por donde mejor nos pareció. La subida se hace un poco pesada pero al final llegamos a la cima en menos de lo que pensábamos y por supuesto desde aquí las vistas también son increíbles.

Cima del pico Tarmañones

Vamos a hacer la ruta como habíamos pensado pero al revés, aunque tenemos que desviarnos bastante porque no hay senda y además hay muchos pinchos y el pobre Joyu no puede andar. Improvisamos y al final logramos dar con la senda por la que habíamos subido y con todas las vacas con las que habíamos compartido camino en la subida.

La excursión son unos 900+ subiendo a los dos picos, incluido calcines, quizás un poco más con los subes y bajas pero de manera orientativa unos 900.

Ha sido un día genial, gente con la que compartir la montaña, pero sobretodo risas y muy buenos ratos. Días de los que no deberían faltar nunca. ¡Muchas gracias Marta, Fede y Jose por este día! Y a las montañas por ser lo mejor y darnos tanto.




sábado, 22 de septiembre de 2018

Por tierras de Calamocha: Cresta de los Buitres y Arguilay


Hay personas que aunque tardes en verlas es como si no hubiera pasado el tiempo, no te sientes una extraña o que no sabes de qué hablar, ese es el caso de Juan y su familia Patri y Oier que son un encanto y da gusto conocer a gente como ellos.

Aprovechando que Juan está de profesor por Calamocha y que queremos conocer al pequeño Oier quedamos en Calamocha para hacer alguna excursioncilla y comida campestre. La excursión es la Cresta de los Buitres, aquí podéis ver el track, es una sencilla excursión pero muy entretenida y amena sobretodo para hacerla con pequeños, atraviesa unas formaciones muy curiosas que bien podrían recordar al cañón Colorado (ya sabéis que tengo mucha imaginación) y más cercano me recuerdan a Valpalmas. 





Después de esta andada, nos llevan al merendero de Arquilay en Baguena que es un bonito rincón en el que se puede ver el Aguallueve de Arquilay que es muy curioso.  Cerca también esta Anento pero cómo ya habíamos estado preferimos ver sitios nuevos. 







Descubriendo pequeños rincones cerca de casa y en muy buena compañía, ¿La próxima en La Laguna de Gallocanta?

domingo, 5 de agosto de 2018

Museo del Fuego: Zaragoza


De vez en cuando también estamos en el mundo urbanita y hay que aprovecharlo. En esta ocasión aprovechando que era el Día de los Museos y que había actividades para celebrarlo elegimos el Museo del Fuego y de los Bomberos para hacerle una visita.

El Museo del fuego se encuentra en la calle Ramón y Cajal, 32 y hace muchas actividades de todo tipo, para los peques es bastante divertido porque pueden ver los camiones de los bomberos  y subirse por ellos. Cuenta también con una sala dedicada a este público infantil en el que se realizan actividades escolares y hay un camión de su tamaño, escaleras y cuerda por la que subirse, etc.




Pasamos una mañana muy divertida y aprendimos muchas cosas relacionadas con los bomberos. Los bomberos del museo te explican los uniformes, para que sección o uso son o eran, las diferentes herramientas que se han empleado en el tiempo (yo cogí una cizalla y me venía justo para cogerla, como para usarla para cortar…) Las explicaciones las dan en todo momento muy atentamente, se nota que es una profesión con vocación.


Desde luego una visita muy recomendable para ir con los peques o sin ellos también, jejejejejE


Si quieres conocer toda su programación puedes seguirles en su Facebook.






sábado, 28 de julio de 2018

Peña del Saso; Panticosa


Excursión muy sencilla para realizarla si sólo tienes media jornada o incluso menos o si vas con niños.

La Peña del Saso es un recorrido circular de unos 4,5km y unos +302mt de desnivel. Sale del parking de Panticosa donde se coge el telesilla. Se pasa el puente, giramos a la izquierda rodeando el edificio de las taquillas del telecabina y comenzamos a subir por el camino que pone La Albarosa y seguimos por camino entre bosque y arbustos. Aunque es un camino agradable, no hemos madrugado mucho, es julio y hace bastante calor, así que los pequeñxs se empiezan a cansar de andar. Para hacer la excursión más amena cogemos el desvío que lleva al puente de la Zoche y que por allí se iría a la Ripera y otras excursiones como el ibón de Asnos y Sabocos si los subes andando, la montaña verde y algunas más.

La ruta circular te conduce a un mirador desde el que se contempla todo el Valle de Tena.



Los perros también agradecen este desvío que aprovechan para refrescarse metiéndose al agua.
Desde este mismo lugar de partida, el parking del telesilla, se pueden realizar diversas excursiones, entre las diferentes opciones para los que les gusta correr por la montaña han creado un mapa con rutas para hacer trail en esta zona. Otra opción es coger el telecabina y subir al ibón de Asnos y Sabocos, no soy partidaria de estas cosas, pero una vez que ya está creado qué le vamos a hacer… lo bueno, te dejan subir con perro, nosotras de todas maneras no lo hemos usado. También en la zona si te gusta la btt, hay infinidad de rutas marcadas para todos los niveles.

Por supuesto, están también todas las clásicas o no tan conocidas ascensiones de alta montaña que dejamos para otras entradas.

Nosotras el día de antes lo dedicamos a ir de pozas con los peques y los perros que lo disfrutaron los que más y un paseo por Pirineos Sur con sus puestecillos, actuaciones al aire libre y por supuesto barras, que este año había uno con comida vegana (no pude resistirme a comprarme una hamburguesa y patatas)  que como siempre estaba abarrotado, pero es como una cita obligada todos los años.



Como ves, Panticosa es un buen destino para subir a la montaña, independientemente de tu plan y de la época del año.

domingo, 22 de julio de 2018

Sierra de Algairen y Alfamen


Muy cerquita de Zaragoza se encuentra la Sierra de Algairen, situada en la comarca de Cariñena y Valdejalon, apenas intervenida por el hombre lo que le confiere un encanto por su naturalidad. Cuenta con una gran diversidad botánica y es zona de especial protección de aves. Cuenta con senderos para todos los gustos, desde pequeñas camitas, a grandes recorridos, ascensiones a sus mayores alturas con el pico Valdemadera, rutas en btt y zona muy frecuentada por los amigos del trail.

De las diferentes rutas que existen nosotros elegimos un para que salen desde el merendero Raso de la Cruz, este merendero está pasado Cosuenda y no tiene perdida. Desde este merendero salen diferentes rutas, la primera que hicimos era una ruta que no recuerdo su nombre pero era como un sendero botánico, a lo largo del sendero hay paneles explicativos con los diferentes árboles y plantas, indicando sus características y aplicaciones. 




La otra ruta es al mirador de la Falaguera que son unos 4,2 km y 450+  se puede hacer por tres caminos diferentes, nosotros empezamos a hacer esta ruta, pero hacía mucho calor, así que decidimos dejarlo para otra época.. El día había amanecido nublado y parecía que sería adecuado para andar, pero nos ha engañado y ahora pega un sol insoportable, lo mejor que se puede hacer es buscar una sombra.

Merendero Raso de la Cruz y comienzo de rutas


Otra cosa que nos quedó pendiente y que a mi si que me gustan estas cosas fue visitar el Centro de Interpretación Plantaria en Cosuenda.

La segunda parte del día estuvimos en Afamen viendo las obras del festival Asalto y que casualmente este fin de semana comenzaba su segunda edición, por eso vimos tantos andamios y nuevos proyectos en las fachadas. Merece la pena darse una vuelta por este pueblo y ver estas obras de arte que alegran e iluminan las casas, yo desde luego les dejaba mi casa para pintarla sin ningún problema. El arte urbano llevado al mundo rural.




Un día muy completo en el que hemos combinado paseos y naturaleza con arte y todo en el mismo día y muy cerquita de Zaragoza.

sábado, 14 de julio de 2018

Ancares leoneses: un paraíso por descubrir


La verdad que acabamos planeando irnos de vacaciones a los Ancares por casualidad, empecé buscando información para ir al valle del silencio del que una amiga de León me había hablado el año pasado y mirando, mirando, ya sabéis cómo es esto de Internet aparecí en los Ancares, empecé a ver fotos, paisajes y me cuadraba mucho con el tipo de viaje que queríamos hacer, así que allí que nos fuimos.

Este ha sido uno de los viajes menos organizados y más sobre la marcha de todos los que he realizado, pero ha ido todo sobre ruedas y además tuvimos la suerte de conocer a Ricardo de los apartamentos de Planet Ancares en Candin que como buen conocedor y amante de la zona donde vive no escatimo en darnos detalles de toda la zona, de más cerca a más lejos, senderos, pueblos, lugares dónde comer, merenderos….

Los Ancares han sido declarados Reserva de la Biosfera por su biodiversidad, especies y fauna, su patrimonio cultural y conservación de las tradiciones entre otras cuestiones y no me extraña.

Os voy a contar un poco nuestro viaje por si os animáis a conocer esta zona y os puede servir de orientación.

Como buenas furgoneteras que somos no han faltado las noches de furgoneta en lugares que sólo puedes disfrutar si vas en furgoneta, como por ejemplo el Embalse de Villlameca, aquí había gente que yo creo que llevaba varios días,

Furgonetas en el embalse de Villameca

Joyu bañandose en el embalse


Hicimos muchas rutas y paseos, desde cualquier pueblo tienes senderos para andar y cosas que ver, pero voy a destacar lo quizás más llamativo, aunque en lo sencillo a veces está lo esencial y no hace falta hacer grande cosas.


  • Valle de Fornela: restos arqueológicos en el castro Chano, rutas para andar, merenderos y patrimonio artístico.

  • Puerto de Ancares,Balouta y Piornedo: increíble el puerto de Ancares y las rutas de montaña que desde allí se pueden hacer, no te puedes perder las pallozas y horreos de Balouta y Piornedo.

  • Candín  y alrededores: Candin es el pueblo en el que nos asentamos la mayor parte de los días, desde aquí hicimos prácticamente todas las excursiones. Simplemente ver los alrededores de Candín y su paisaje ya merece la pena.

  • Burbia, pueblo donde destaca su arquitectura popular, no nos esperabamos un pueblo tan bien cuidado y con tanta gente después de la carretera por la que llegas. Desde aquí hay hay muchas excursiones interesantes. Lagos de Villouso, pico Mostallar, campo del agua, etc.



  • Villafranca delBierzo y las minas de Leitosa: Nos alejamos un poco de los Ancares debido al mal tiempo y visitamos este pueblo tan conocido en la zona del Bierzo entre otras cosas por ser paso del Camino de Santiago. Tan bien visitamos las minas de Leitosa, no tan conocidas como las Médulas.



Totalmente recomendable, los Ancares, es una zona nada turística ni explotada, no te vas a sentir un turista y vas a ser acogido con los brazos abiertos por sus gentes. No busques grandes aglomeraciones,  tiendas, centros comerciales o marcha nocturna, sino todo lo contrario: naturaleza en su esencia y tranquilidad que tanta falta nos hacen últimamente.



lunes, 9 de julio de 2018

Ancares: Candín y alrededores



Desde Candín se encuentra cerca Suertes, otro pintoresco pueblo desde el que salen algunas rutas también para andar pero nosotros vamos a hacer una muy sencilla que es subir a la cascada. Son unos 3 km pero a ritmo niña de 3 años pueden ser muy largos, jejjejeje

La excursión no por corta no es vistosa, mires donde mires ves verde, agua y vida, un paseo para disfrutar del paisaje y del simple placer de andar.




Espinareda de Ancares otro pueblecito donde se escucha el silencio, damos un paseo por el camino que baja al río y al volver nos encontramos con las ovejas que se van a recoger y va una pequeñita, blanca blanca y se la enseñan a Ara y se la dejan tocar, allí estamos un rato hablando con el matrimonio de pastores y una vecina asomada a la ventana. De paseo por el pueblo nos encontramos con dos hermanos que nos cuentan historias de hace mucho tiempo y me regalan una bolsa de cerezas, madre mía, no se pueden hacer a la idea de lo que me gustan y a Ara le dan también unas galletas. Nos estamos empezando a acostumbrar a que nos den cosas.


Villasumil Este pueblo es conocido por su castaño milenario: la verdad que es impresionante, en toda la zona los árboles son inmensos y con muchos años a sus espaldas.

Aquí también nos entretenemos hablando con los habitantes del pueblo, a uno de ellos lo veremos más días. De nuevo Ara se va con golosinas que le regala y nosotros con agua de la fuente que tiene fama de ser muy buena.

Castaño milenario Villasumil

vistas desde Villasumil


En Candín nos alojamos en Planet Ancares, apartamentos acogedores, amplios, equipados con todo lo necesario y en un lugar realmente bonito y tranquilo. Por supuesto admiten perros y Joyu se hizo muy amigo de todos los perros del pueblo con los que se iba de paseo. Ricardo, el dueño de Planet Ancares, es encantador, se nota que le gusta este lugar y te recomendará todas las excursiones y lugares que se le puedan ocurrir.

Candin es u pueblo pequeño, cuenta con un bar/estanco que hace de tienda para cosas básicas y un albergue-bar en el que la chica que lo lleva es muy agradable también, además cuando se enteró de que yo era vegana, siempre me sacaba con la cerveza unas patatas con mojo picón (todo un detalle por su parte) que además estaban buenísimas.

Desde el mismo pueblo, salen muchas rutas para andar, travesías hacía el valle de Fornela, Burbia…incluso para correr, yo un par de días me aventure a correr por allí, eso sí, todo cuesta arriba, aviso.







Cada vez me gusta más ir a un sitio y descubrir ese sitio y sus alrededores, la tranquilidad de un paseo por los senderos de un pueblo, andar por las calles, esa cerveza en el bar, esa charrada con el lugareño, …Mucha gente se aloja en un lugar y luego conduce todos los días cientos de kms para ver cosas y al final de sus vacaciones no ha visto el pueblo o ciudad dónde se alojaba porque ha estado entretenido viendo otras cosas. Mi lema  ahora es de menos a más, primero conozco donde estoy y luego voy ampliando la zona de influencia, así cuando me vaya sabré que al menos donde he estado lo conozco.

¿Qué os parece esta zona para hacer una escapada?

viernes, 6 de julio de 2018

Castillo de Alberuela de Tubo


Sorpresas que puedes encontrarte al lado de casa. Por mucho que conozcas un sitio siempre puedes descubrir cosas nuevas y sorprendentes y eso es lo que nos paso en Alberuela de Tubo.

Queríamos dar un paseo cerca de casa pero por otros caminos diferentes por cambiar y pensamos que una buena idea era acercarnos a Sodeto y Alberuela de Tubo para coincidir con la puesta de sol. Si no conocéis la zona, las formaciones tan curiosas hacen especial todo su paisaje y un atardecer podía estar genial. Os recomiendo acercaros a La Gabarda y sus alrededores, aparte de este parque de aventuras, también hay excursiones para disfrutar de todas esas formación, por ejemplo esta ruta que hicimos por los Torrollones de la Gabarda.

Cuando llegas a Alberuela de Tubo, al lado de la carretera hay unas señales de sendero hacia el Rincón del Olivar y el Refugio Los Torrollones y allí que nos fuimos ¿No me digáis que no son curiosas estas construcciones excavadas en la roca?

 


A mí me sorprenden mucho y me imagino que uso le darían en tiempos. Después de andar por esta zona queríamos subir a la parte superior porque siempre que pasamos por aquí vemos arriba una ermita o refugio arriba de las rocas y no sabíamos por dónde se subía. Nos metimos por el pueblo a pasear y de pronto vemos un cartel que pone “Castillo de Alberuela”, y por allí que fuimos. Me quede sorprendida, no sabía ni de la existencia de este castillo pero además es que es muy curioso, todas las escaleras de subida están como excavadas en la roca y el parte superior se ve un arco de acceso. Nunca me hubiera imaginado que esto estaba aquí y menos que lo teníamos a 10 minutos de casa.

Escaleras de acceso al Castillo de Alberuela

Arco de entrada al castillo de Alberuela


Toda emocionada nos pusimos a subir, el castillo, en realidad son los restos  apenas queda nada excepto las escaleras de subida y el arco de la entrada. El castillo es de época medieval, por medio de esta escalera se acceder a la puerta de entrada que ya desde abajo se ve, al igual que algunos restos de la muralla que hubo en tiempos. En la parte superior no queda nada de castillo, pero si nos encontramos la ermita de Nuestra Señora del castillo de estilo románico y restaurada.



Ermita de Nuestra Señora del castillo




Terminamos todos estos descubrimientos viendo el atardecer desde arriba del castillo.




Me encanta poder sorprenderme con lo cotidiano y darte cuenta que siempre hay algo que descubrir.