viernes, 7 de abril de 2017

Los mismos sitios con otros ojos: Oto, Broto, Asín de Broto, Bujaruelo

No voy a engañar a nadie diciendo que hago lo mismo que antes porque NO es cierto, pero lo que si es cierto es que no hemos dejado de hacer cosas, eso sí adaptándonos al momento.

Es más, ahora hacemos menos excursiones que cuando tenia tres meses, un año o año y medio que la llevábamos en la mochila y hemos subido ibones, algún pico fácil y excursiones sencillas. Ahora dice que tu tía a la mochila, que sabiendo andar y correr va a estar ella allí metida, sin libertad de movimientos, sin poder tocar y experimentar, así que de momento aunque seguimos intentándolo lo de la mochila o funciona, pero no damos por perdida la batalla.

En estos momentos nuestro universo es más pequeño según se mire porque ahora estamos descubriendo muchas cosas que antes nos habían pasado inadvertidas. El objetivo era ir a subir una montaña, hacer una travesía, hacer una cresta, escalar y era carretera hasta el lugar de partida y una vez allí manos a la obra, hemos pasado cientos de veces por lugares en los que nunca hemos parado y eso es lo que ahora estamos descubriendo. Estamos mirando con otros ojos y dejándonos sorprender por la sencillez de las cosas.

Este fin de semana nos hemos ido a Bujaruelo, en otra ocasión hubiéramos ido del tirón y por la mañana el sábado ya hubiéramos estado allí, este finde no llegamos hasta el domingo por la mañana, jajajajaja.

¿Cuántas veces habéis pasado por el cartel que indica Asín de Broto? Y cuántas os habéis parado a visitarlo? Sabías que cuenta con un esconjuradero? Yo no sabía ni lo que era, son una muestra de la cultura pirinaica, son construcciones dónde se invocaba a las tormentas u otras inclemencias, están relacionados con diferentes rituales y supersticiones.  De verdad que merece la pena darse una vuelta por este pueblo, tienes unas casas preciosas, calles de piedra con construcciones típicas del pirineo.

Esconjuradero

Asín de Broto


Nos aojamos en Oto, en casa Herrero, que la atiende una mujer muy maja, este pueblo tan pequeño es ideal para tranquilidad y bien cerca tienes Broto, Ordesa, Bujaruelo…


El sábado lo dedicamos principalmente a llegar a Oto, con todas esas paradas por lugares entrañables y visita por supuesto a Broto y su cascada de Sorrosal que ya conocíamos por haber echo la ferrata.


El domingo fuimos a nuestro destino y como os podéis imaginar no hicimos realmente ninguna excursión, primero porque el grupo de delante en una placa de hielo una de las chicas se cayó y se rompió o salió el tobillo, vino una ambulancia hasta el refugio de Bujaruelo, el helicóptero, la guardia civil… menudo despliegue….


Y por otro lado porque nosotras ahora andamos a pasitos muy pequeños porque todo lo que vemos es nuevo y extraordinario: una piña, una piedra, unas hojitas, ese pájaro que vuela, nos podemos pegar una hora tirando piedrecitas al río y con cada chapoteo una algarabia.




Así son nuestras excursiones ahora, con otros ojos que nos hacen ver cosas que teníamos muy cerca pero no sabíamos mirar.

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