sábado, 19 de abril de 2014

Semana Santa sin aglomeraciones

Esta Semana Santa la predicción del tiempo es buena, algo histórico así que planeamos un montón de excursiones.

Jueves

Destino Chisagües (me encanta este nombre tan aragonés), desde allí pretendíamos hacer Robiñera el domingo. De subida hicimos una excursión que os recomiendo para estirar las piernas, es la subida al castillo de Samitier, las vistas desde arriba hablan por si solas, a un lado el embalse de Mediano y al otro lado el embalse de El Grado.



Llegamos a Chisagues y al corral de mulas es  imposible llegar, es la segunda vez que lo intentamos y nieve en la pista impracticable, el año pasado fue en junio, yo ya no lo vuelvo a intentar hasta que sea verano. Así que nos dimos un paseo por la zona y dormiríamos allí que la zona es preciosa.

Viernes

Al fallar Robiñera, nos vamos a hacer el pico de Puerto Viejo.

Se sale antes de pasar el túnel de Bielsa a la derecha se puede dejar el coche, hay una fuente y un cartel informativo.

Para los que no lo sepáis, el puerto viejo fue el camino por el que tuvieron que huir a Francia más de 6.000 personas (en su mayoría habitantes de esta zona) del 7 al 14 de abril de 1938,. por lo que además de ser una excursión bien bonita tiene una carga emocional si te imaginas a toda la gente que tuvo que huir desesperadamente.



Hay mucha nieve y esta muy blanda, no hay huella una vez llegados al puerto y no lo vemos nada claro, además las nubes empiezan a cubrir el cielo así que bueno, otra excursión para apuntar y repetir para terminarla.

Por la tarde estuvimos paseando por Pineta que además iba a ser el sitio perfecto para dormir.

Sábado

Dudamos de qué excursión hacer, en vistas de que a determinada altura todavía hay bastante altura y que vemos que la gente se va a las excursiones típicas con lo que tampoco vamos a tener huella, así que bueno decidimos subir al ibón de Trigoneiro.




Muy bonita esta excursión, aunque por supuesto no llegamos al ibón… aparte de la cantidad de nieve que había, ni idea de por dónde se subía y claro cómo nadie había subido pues no teníamos pistas de ningún tipo, según el mapa se intuía pero nada claro… subimos un poco hacía el puerto pero cuando ya vimos que lo único que podíamos hacer era perdernos nos dimos la vuelta.



A la tarde para aprovechar el tiempo  y ser un poco culturales también, nos fuimos a Tella a hacer la ruta de las ermitas. No me canso de hacer esa ruta, las ermitas están enclavadas en un paisaje mágico, de echo una de las ermitas dicen que era dónde las brujas hacían aquelarres.



De aquí rumbo a Revilla, dimos un paseo por el pueblo y luego a andar por la ruta de los miradores, no la terminamos porque ya se hacía de noche. Parece que debe ser un sito idóneo para el avistamiento de pájaros, no me sorprende con esos cañones y vegetación que tiene, debe estar curioso también… tomo nota.

Parada como no podía ser menos a echar una cerveza a la fresca, y digo fresca porque empezó a hacer un frío y un viento horrible.

Para el domingo dan nublado o lluvias, la idea es hacer una excursión de medio día para no volver con todo el tráfico, así que dormiremos en Ainsa, el parking de la parte de arriba está muy bien para dormir y estás en el mismo centro del pueblo. Cenamos, nos metemos a la furgo y empieza a caer la gran tromba.


Toda la noche lloviendo, nos levantamos y lloviendo, ni excursión de medio día ni nada… tenemos que ir a desayunar a un bar y después tranquilamente rumbo a casa, eso sí, no pillamos ni un atasco.

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