domingo, 9 de marzo de 2014

Volvemos a Oza, pero ahora sin visitas desagradables

Dos semanas después volvemos de nuevo a la Selva de Oza, esta vez hemos quedado con Esther e Ivan y Gaia.

Llegamos ya por la tarde noche y hay mucha más nieve que el anterior fin de semana que vinimos, de echo no podemos aparcar donde hemos quedado con ellos porque patina la furgoneta.

Esther e Ivan vendrán más tarde, así que cenamos sin esperarlos y espero que nos encuentren porque nos hemos ido al final de la pista, donde ya no se puede circular.

Por la mañanita, nos levantamos y sorpresa, han dormido al lado nuestro, así que no hay que buscarlos y podemos salir ya todos juntos. Como ha sido todo un poco improvisado todavía no sabemos qué excursión hacer y Esther lleva un catarrazo increíble así que bueno vamos a ir hacía Chipeta Alto y ya se vera.

Hay mucha nieve y la gente que sube va con esquís, así que claro no hay huella para los que vamos a pata, esto promete.


Vamos subiendo sin parar de hablar, antes de llegar a la base del collado Esther e Ivan deciden que ya han disfrutado de la nieve y se dan media vuelta, nosotros seguimos y según como este la subida por el collado llegaremos hasta arriba o no. Cuesta un montón avanzar porque tengo que ir abriendo huella todo el rato y hay bastante nieve, así que cuando llegamos al collado valoramos si subir o no, y eso que desde aquí no queda nada para hacer cima.

Bueno, subimos un poco más desde el collado, pero pensamos que si estos nos están esperando se va a hacer un poco largo para ellos así que bueno decidimos dar media vuelta y para abajo.


La bajada genial, aunque la nieve ya esta blandita y hace un día despejado que deja ver perfectamente todas las montañas que nos rodean.

Eso si, los que lo han gozado de verdad han sido Joyu y Gaia, qué gusto verlos correr y oye, ni se cansan.




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