lunes, 1 de julio de 2013

Armeña nunca defrauda

Teníamos una semanita de vacaciones y queríamos hacer una travesía por el pirineo, con la tienda de campaña, nuestro hornillo y durmiendo por arriba. La cantidad de nieve caída y la previsión del tiempo hicieron cambiar la ruta y nos decidimos por subir al circo de Armeña la primera semana de junio.

¿Qué tendrá este sitio qué nunca me canso de subir?



El primer día lo dedicamos a subir y disfrutar del entorno y tener en exclusividad el refugio de Armeña para nosotros. Al día siguiente la idea era subir a Cotiella pero la verdad es que había mucha más nieve de la esperada y estaba bastante blanda, así qué llegamos hasta el collado (800 metros de desnivel desde el refugio) no la veíamos muy estable para subir con Joyu, el que por cierto se lo estaba psando bomba en la nieve.

Así que bajamos al refugio y cómo era pronto y teníamos todo el día por delante decidimos irnos al ibón de plan, tomaaaaaaaaaaaaa! 



El tiempo empieza a cambiar y a cubrirse de nubes el cielo. Las previsiones dicen que mañana por la mañana aguantará hasta el mediodía que llegan tormentas. Lo mejor seguir disfrutando de este lugar y por la mañana levantarnos para bajar al parking.

Confirmado que el "lirón" como llaman al ratón en el libro del refugio sigue habitando sus paredes.

Tercer día, nos levantamos y recogemos intentando retener en la mente toda esta tranquilidad y serenidad, y con la pereza de no querer bajar pero queremos cambiar de zona por el tema de las tormentas.  Qué por cierto no se hacen esperar, nos dejan comer en Ainsa unas ricas pizzas que nos merecemos y ya comienza el tormentón que no parara´hasta un rato por la tarde y por la noche volverá de nuevo.

Cuarto día, en vistas del tiempo nos vamos a Chisagües, si no habéis estado por allí, de verdad que merece la pena, yo lo descubrí con mi amigo Jorge cuando fuimos a hacer Robiñera y me encanto.



El quinto día nos vamos a hacer Castillo Mayor y de nuevo nos da tiempo justo de echarnos unas cervezas en Nerín y  comenzar el gran diluvio. Nos vamos hacía Broto, con la esperanza de que por alli la cosa pinte mejor, pero la verdad es que no, de echo creo que casi llueve más todavía.


¿Qué podemos hacer? Pues nada, a disfrutar de las terrazas cubiertas mientras vemos llover y me parece que mañana nos toca volver.. no sin mucho pesar porque teníamos muchas ganas de esta semana en el Pirineo pero no pudo ser

Bye, bye....

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