sábado, 20 de octubre de 2012

Volcan Ijen y marcha hacía Bali

Después de Bromo, yo tenía muchas ganas de ir a ver el volcan Ijen, al principio pensábamos ir, luego lo descartamos porque habíamos leido que por tu cuenta era costoso llegar (no había transporte público, malas carreteras...), pero casualmente dónde dormimos en Cemoro Lawang dos franceses con los que ya habíamos entablado conversación el día de antes en Probolingo y con los que habíamos coincidido aquí en Bromo también querían ir y otros cuatro guiris más también. Así que al final fuimos en una furgoneta los ocho.

De Bromo a Ijen hay unas horillas, no es que este al lado precisamente. Y efectivamente el camino, por llamarle camino...se las traía, además se puso a llover, no me hubiera extrañado que nos hubiéramos quedado por allí embarrados, pero bueno como eramos guiris y son vacaciones nos hacía mucha gracia todo, jejejeje.

El paisaje en esta zona me gusto mucho más que el de Bromo, era como la selva, todo verde, húmedo, palmerales, se respiraba la naturaleza. Al día siguiente había dos opciones salir a la 1:00 la mañana para ver amanecer arriba y encima tenias que pagar más en la entrada al volcán sólo por el tema de ver amanecer arriba o a las 3:00 de la mañana, hablamos con los franceses y no hubo duda... saldríamos a las 3 de la mañana. Ke manía con ver amanecer arriba...desde que había llegado a Indonesia no había dormido ni un día más de cuatro horas, creo que ya había terminado mi período de ver amanecer, a partir de ahora vería las cosas de día o al atardecer.

Cuando llegamos al comienzo de la ruta para subir al volcán   de pronto los franceses y los otro cuatro salieron como en estampida  casi parecía que corrían... unas cuestas que te mueres, me veía incapaz de seguir este ritmo hasta arriba del volcán. Flipé porque dije, pues si estoy en buena forma, ¿cómo puede ser esto? serán los años? pero bueno fue cuestión de yo creo que ni 15 minutos, que cayeron como moscas, parándose, faltándoles la respiración...y nosotros más frescos que una rosa para arriba, vamos de echo cuando ellos llegaron arriba nosotros ya casi estábamos cogiendo frío y habíamos almorzado. Y es que ya lo dicen los sabios: "empieza a andar como un anciano para terminar como un niño"
Uno de los trabajadores del volcán

El azufre en vivo
Doble sensaciones de este volcán en mi: Por un lado me gusto mucho el paisaje, me impresiono el volcán en activo,  los colores del lago, las nubes de humo, el amarillo del azufre y por otro lado me impactaron las condiciones laborales de esta gente que trabaja recogiendo el azufre. Personas que no serán mucho más altas que yo, cuerpos delgados y soportando pesos en sus espaldas de 80 kilos... algunos con chanclas, jóvenes, mayores... inhalando esos humos que no dejan respirar,  se dedican a subir y bajar al volcán para cargar el azufre por el que les pagan una miseria. 

¡Qué contraste! nosotros subiendo allí por placer y ellos teniéndolo que hacer todos los días...


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